El ritmo inflacionario en la Región mostró un acenso en la variación ya que fue de 6.3% en diciembre de 2006 y 8.0% en octubre de 2007, por el crecimiento de los precios del petróleo y de los alimentos que ha contribuido a mantener las presiones inflacionarias, la aceleración de los precios de los alimentos ha reflejado presiones debido al creciente uso del maíz y otros productos para generar biocombustibles, así como a la presencia de desastres naturales y otros factores que restringen la oferta.

En este sentido, se estima que en la mayoría de países por lo menos un tercio de la inflación es atribuible a los incrementos en el precio internacional del crudo.